Seducción: Cómo ser tú mismo
“Sé tú mismo”
Esa típica frase que te dicen cuando tienes una cita.
Entonces piensas: “Vale, entonces tengo que ser sincero, mostrarme tal como soy, con mis defectos y mis virtudes”
¡¡¡NO!!!
Cuando se trata de ser uno mismo con una mujer, se trata de otra cosa muy distinta. La sociedad nos intenta imponer aspectos culturales sobre cómo deben ser las relaciones entre hombres y mujeres:
La mujer se enfada y el hombre ruega por su perdón. Y se enfada porque el hombre es un animal y no es romántico, porque parece que se deje llevar más por sus instintos que por sus sentimientos, y la mujer le culpa de ello como si fuera algo malo, cuando en realidad se trata de su propia naturaleza genética.
Siempre con su derecho a sospechar del hombre y a decirle “que tiene el cerebro ahí abajo”. A echarle en cara sus errores y a disgustarse por el mínimo detalle.
Y los hombres tenemos que hacer esfuerzos que rozan lo imposible para entenderlas. ¿Y ellas? ¿Acaso nos entienden a nosotros? ¿Y si así fuera, por qué nos reprochan constantemente?
Esto lo vemos día a día en las películas, en la televisión, en la publicidad… Se nos impone una actitud en las relaciones interpersonales hombre-mujer, y nosotros en lugar de pensar por qué es así, pensamos que es lo normal, que es así como tiene que ser.
De nuevo… ¡¡¡NO!!!
Podría explayarme mucho para explicar todo esto, pero vayamos al grano: Entonces… Si no se trata de sinceridad y de mostrarse con virtudes y defectos…
¿Cómo se consigue ser uno mismo?
La respuesta es muy fácil: Actúa con ella como lo harías sin ella, y no dejes que sus “artimañas” influyan en ti hasta el punto de debilitar tu personalidad.
Y no me refiero a tirarse pedos, eructar y rascarse el paquete. No. No estamos hablando de perder la educación y la caballerosidad, ni mucho menos. Hablamos de tener personalidad y carácter. A las mujeres les encanta tener el control, hasta tal punto que, sin darse cuenta, llegan a cambiar incluso nuestra forma de ser.




